Resumen:

Este artículo que fue escrito por Heraldo Muñoz, el subsecretario general de la ONU y director del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para América Latina y el Caribe, trata de las desventajas de usar el PIB (Producto Interno Bruto) y otras medidas tradicionales para examinar el bienestar del mundo. Señor Muñoz quiere convencernos de que se reexamine la actitud actual hacia las medidas mundiales y cree que pocas incluyen elementos esenciales como la sostenibilidad, la equidad, la felicidad y la dignidad por las cuales se debe medir la satisfacción humana. Sin embargo, con cambiar el enfoque desde herramientas objetivas como el PIB hacia estándares más subjetivos como propone con un IDH actualizado (Índice de Desarrollo Humano), se descubre problemas obvios sobre la capacidad de medir algo como la felicidad humana. Además, le parece imprescindible que tengamos en cuenta si medimos la felicidad humana del individuo o del colectivo. Él cita, por ejemplo, que en América Latina, en contraste de los países desarrollados, la familia nuclear contribuye significativamente mucho más al bienestar colectivo por dos funciones importantes: un sistema de protección y una red de apoyo en casos de crisis. En su opinión, es difícil al momento capturar la esencia de este efecto en la comunidad.
Análisis:
A mí me gusta la idea de ampliar las definiciones convencionales sobre el bienestar humano hacia las áreas mencionadas por Señor Muñoz, pero este debate me acuerda de los debates antiguos por los filósofos Hobbes y Rousseau que pensaron en el contraste entre la voluntad de todo y la voluntad general. En mi opinión, la voluntad de todo es la medida del bienestar privado pero por otra parte la voluntad general es el bienestar colectivo. No obstante, creo que faltó algunas medidas importantes Señor Muñoz. Por ejemplo, la tasa de suicidio me parece significante en cómo medir la satisfacción personal ya que el suicido es un acto que demuestra una imposibilidad personal para soportar los estreses de la vida. El estudio del suicidio merece más atención porque mostraría dónde las instituciones estatales han fallado a la gente y para hablar específicamente, en Corea del Sur y Lituania la tasa de suicidio ha llegado a una de las más altas del mundo. En Corea del Sur, el aumento se debe a la presión social hacer bien en los exámenes del trabajo y el pensamiento colectivo que destaca el suicidio como un problema personal. En cuanto al segundo caso, se atribuye esta tragedia al desempeño débil de la economía especialmente durante la transición de su vecino Rusia a la democracia desde una dictadura.
La pregunta global es cómo hacer el individuo y el colectivo más felices en el mundo. Pienso que es fundamental que nos enfoquemos en el crecimiento económico. Con más puestos de empleo y más ingreso equitativo, muchos problemas actuales se resolverían por sí mismos o sería posible resolverlos con nuestros propios esfuerzos. Si comprendiéramos que la idea de dañar a otra persona (o país) para beneficiarnos en el corto plazo no nos ayudará en el largo plazo, el bienestar global podría aumentar sin término. Esto aplica a la discriminación, el libre comercio, el uso de los recursos naturales y la ética empresarial. Aunque he concluido con mi opinión sobre el bienestar global, ¿Qué piensas tú sobre este tema? Más importante, ¿qué te importa lo más: el bienestar privado o el del colectivo? Y ¿cómo gestionaremos estos en el futuro?
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