viernes, 29 de agosto de 2014

Guerra de Arauco

Después de algunos años tempranos de éxito en ampliar el territorio bajo el control de España, la Batalla o ‘desastre’ de Curalaba y la Destrucción de las siete ciudades en 1598 y 1600 respetivamente cambiaron esta situación a favor de los pueblos indígenas, específicamente los Mapuches. La Batalla de Curalaba fue una masacre del gobernador de Chile Martín García Oñez, 50 soldados españoles y 300 auxilios indígenas por 600 Mapuches. La noticia de este suceso inesperado inspiró a la Destrucción de las siete ciudades al sur del río BíoBío. Estos dos eventos tuvieron algunas consecuencias inmediatas: En primer lugar, los españoles dejaron de avanzar más allá del río BíoBío y establecieron algunos fortalecimientos para marcar la frontera. Más importante, estos dos acontecimientos formaron parte del tercer gran levantamiento Mapuche lo cual significaría 300 años de independencia territorial para los Mapuches.


En los siglos que siguieron, a pesar de interrupciones violentas de vez en cuando, los Mapuches y los españoles empezaban a crear una tolerancia mutua debido al mestizaje, comercio extendido y la creación de parlamentos entre los gobernadores reales y líderes Mapuches para discusión libre. Con la independencia de Chile de España, los Mapuches estaban en una situación de guerra anárquica en que muchos apoyaban a los monarquistas frente los independentistas.

Sin embargo, la situación cambió en 1860 cuando el presidente chileno José Pérez hizo una prioridad como parte de un nacionalismo creciente la conquista del territorio Mapuche a través de una combinación de tácticas militares, culturales y acuerdos con caciques locales. Aunque la Guerra del Pacífico de 1879 interrumpió el proceso, el ejército después lograr a ocupar completamente a la región Mapuche, Araucanía. Como consecuencia final, los Mapuches han sufrido discriminación laboral y cultural que ha impedido que o se integren a la sociedad chilena o que se mantengan como un pueblo unido.

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Guerra del Pacífico

La Guerra del Pacífico fue una guerra entre Chile y la alianza de Perú y Bolivia que duraría desde 1879 hasta 1883 en el caso de Chile y Bolivia y hasta 1884 entre Chile y Perú. Chile derrotó a Perú y Bolivia debido a su fuerza naval más capaz y su ejército terreno mejor equipado; al fin, sufrió unas 10 mil bajas mientras que la alianza de Perú y Bolivia tuvo unas 20 mil bajas totales.

La guerra contó con causas inmediatas y estructurales que la llevaron a cabo. En el corto plazo, el descubrimiento de los recursos minerales valiosos de salitre y nitrato en el desierto Atacama que pertenecía a Perú y Bolivia hizo que esos tres países quisieran explotar la región. Justo antes de la guerra, Perú y Bolivia estaban en situaciones económicas precarias y por eso el primero monopolizó las compañías chilenas de nitrato mientras que el segundo promulgó impuestos en las compañías chilenas de salitre. Sin embargo, detrás de eso, la guerra también importaba mucho por lo que respecta a cual país podría dominar ese rincón del océano pacífico y el comercio que pasaba por allí para aprovechar de esos beneficios económicos.


Las consecuencias para cada país fueron distintas. Para Perú, la derrota conllevó una agitación social completa ya que perdió un gran extenso de terreno y en los últimos años de la guerra, Chile destrozó a muchas ciudades peruanas y aún ocupó el capital, Lima. Por lo que respeta a Bolivia, quedó sin acceso a la costa. Esto se convirtió en un asunto práctico y emocional que conlleva ambos una economía más débil y un resentimiento hacia los chilenos por habérsela quitado. En 1978, como demostración de esta tensión continua, Bolivia rompió relaciones diplomáticas con Chile debido a que Chile no cumplía con algunos tratados comerciales sobre el acceso de Bolivia al océano. Finalmente, Chile salió de la guerra con mucho más tierra explotable. El nuevo acceso a depósitos de salitre y nitrato haría que Chile creciera rápidamente en las tres próximas décadas pero, no obstante, creó una situación en que Chile llegaría a ser solamente dependiente de estos recursos lo que causaría depresiones económicas más tarde. Además, Chile dejó algunos de sus reclamos de tierra argentina en la década de 1880 para asegurar la neutralidad de ese país durante la guerra.

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Bernardo O'Higgins


Bernardo O’Higgins (1778 – 1842) fue un político y militar chileno que se reconoce como uno de los padres de la patria de Chile. En su juventud, estudió en Lima y después en Inglaterra donde lo inspiró la revolución estadounidense y conoció a Francisco de Miranda, un criollo de Venezuela que deseaba la independencia de su propio país; por consiguiente O’Higgins empezó sentir un afán nacionalista. Poco antes de la victoria completa en la Batalla de Maipú en 1818, O’Higgins recibió poderes dictatoriales que se le proclamó Director Supremo y en tal puesto ocupó durante seis años. Después de un golpe de estado conservador de 1823 que inició un período de anarquía, O’Higgins se auto-exilió a Perú.


O’Higgins además de aportar a la independencia de Chile, dejó algunos legados importantes para su futuro. En primer lugar, a pesar de que le importaban la democracia y otras reformas radicales a O’Higgins, en los últimos años de su puesto gubernamental, se veía como un dictador que intentaba centralizar los poderes estatales. Además, O’Higgins desarrollaba una reputación negativa en cuanto a que permitió que se ejecutara dos de sus rivales políticos principales: Manuel Rodríguez en 1818 y José Miguel Carrera en 1821. Así, O’Higgins no representó bien la democracia plena en Chile.


En adición, O’Higgins solidificó la gran tradición de militares en la política civil. Semejantemente, aseguró la importancia futura de las fuerzas armadas al construir la escuela militar, fundar las fuerzas navales y el Cuerpo de Infantería de Marina chilena y redactar una nueva constitución controversial en 1822. Como demostración de la importancia de O’Higgins en la conexión entre las fuerzas armadas y la política civil, el dictador Augusto Pinochet creó una fuerte vinculación psicológica entre su régimen y el legado de O’Higgins. Por instancia, Pinochet trasladó los restos de O’Higgins a un altar frente el Palacio de la Moneda y comparaba frecuentemente la necesidad de su régimen con el de O’Higgins.

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Pedro de Valdivia


Nacido a una familia hidalga pobre en la región de Extremadura, España en 1500, él fue el conquistador de Chile cuando fundó la ciudad de Santiago en 1541 a pesar de resistencia indígena. En la década siguiente, logró a conquistar más de Chile hasta el Río BíoBío donde fundó la ciudad de Concepción en 1550. En un levantamiento Mapuche de 1553, las fuerzas de Pedro de Valdivia fueron arrolladas por los Mapuches quien mataron a casi toda la fuerza completa y capturaron al conquistador quien ejecutaron después de tres días de tortura y mutilación a su cuerpo vivo.

El primer punto importante para notar sobre Pedro de Valdivia y su establecimiento de un Chile español es que representa un excelente ejemplo de cuánto los conquistadores se esforzaban para asegurarse riqueza y un legado. En su propio caso, le importaba más a Pedro de Valdivia un legado que riqueza, a fines de lo que vendió su mina en Perú para financiar su expedición. Además, la emprendió a pesar de que sabía las dificultades que se involucrarían ya que cinco años antes, se había repulsado una expedición con metas parecidas dirigida por el conquistador Diego de Almagro.

Adicionalmente, hay que darse cuenta de la extrema hostilidad de los indígenas hacia la invasión española. Ya enojados por el maltratamiento de la expedición de Almagro, los indígenas servirían como amenaza real y constante en Chile durante los próximos tres y media siglos. En 1541, indígenas lanzaron un ataque sin éxito contra Santiago el cual destrozaron y quemaron mientras que Pedro de Valdivia no estaba allá. La defensa de la ciudad fue dirigida por la amante de Valdivia, Inés de Suárez. Finalmente, la última batalla de Valdivia ocurrió como parte del Primer Gran Levantamiento de los Mapuches en 1553 cuando su sirviente joven mapuche, Lautaro, traicionó a Valdivia y dirigió una fuerza que logró a capturar a Valdivia. Mientras preso, los indígenas supuestamente cortaron y comieron los brazos del todavía vivo Valdivia. Así, al ver la realidad de la historia de la conquista, se pierde su atracción idealizada.


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Breve historia de los Mapuches

Los pueblos Mapuches, actualmente con una población de más de 1,5 millones de personas representan 9% de la población chilena y 80% de la población indígena total en Chile. Aunque originalmente vivían en un gran extenso de tierra sobre la parte centro-sur de Chile, hoy viven principalmente en la 9ª región Araucanía con un porcentaje minoritario en Santiago y algunos pocos habitantes en Argentina. A pesar de que los Mapuches originalmente se componían de distintos grupos étnicos que hablaban dialectos de la lengua Mapudungun, la llegada de los españoles y la resistencia posterior hizo que estos pueblos perdieran sus distinciones lingüísticas y culturales. Aproximadamente 15% de personas Mapuches dominan su lengua nativa hoy en día.

Antes de la llegada de los españoles a Chile en 1541 bajo el liderazgo de Pedro de Valdivia quien procedía desde Perú, según evidencia antropológica, los Mapuches habían vivido en Chile por lo menos desde 500 a.C. Un evento destacado en su historia precolombina, los Mapuches habían enfrentado al imperio Inca en una guerra donde los incas fracasaron en su intento de someter a los Mapuches a su imperio. Esta guerra les dio a los Mapuches la capacidad y auto-conciencia de organizarse en contextos bélicos como sería útil más tarde con los españoles. Aunque los españoles inicialmente conquistaron fácilmente a los Mapuches especialmente en sus regiones más septentrionales, los pueblos Mapuches más sureños lograron a vivir libres del control español/chileno por 300 años hasta la ofensiva del ejército chileno, la Pacificación de Araucanía. La frontera entre los pueblos chilenos y los Mapuches hasta su conquista quedó firme en el Río BíoBío.


Hoy en día, los Mapuches todavía están en conflicto con el gobierno chileno si bien no sea tan violento como era. Estas tensiones tienen que ver con tres reivindicaciones principales: la autonomía jurídica, la devolución de tierras ancestrales y respeto para su identidad cultural. Por ejemplo, entre 2010 y 2011, varias comunidades mapuches hicieron una huelga de hambre para protestar la aplicación injusta de la ley antiterrorista de Chile contra los Mapuches que conlleva penalidades más extensas para delitos comunes. Sin embargo, la situación de los Mapuches ha mejorado en años recientes con el enfoque mundial en los derechos indígenas y el fin de régimen militar opresivo de Pinochet.



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